Hoy ha sido un día interesante y jugoso porque he aprendido bastantes cosas. A la orientadora le tocaba hacer un dictamen de una alumna que está en 4º de ESO que con seguridad le toca repetir pero que ella cree que aprobará y sus padres también. Eso no sería nada del otro mundo si no fuera porque se plantean además otros dilemas. La orientadora me ha comentado el caso por encima, y me ha parecido un tema tan interesante que me ha dejado ver los informes y pruebas que se le hicieron en E.P. Es una niña adoptada de un país del este que tuvo la suerte de tener unos padres como los que tiene hoy. En primaria mostraba carencias y dificultades de aprendizaje a varios niveles necesitando de ayuda y apoyos. En las diferentes puntuaciones de KABC, WPPSI y WICH-IV que se le han pasado en primaria y ESO siempre ha mostrado unos resultados bastante por debajo de la media.
Es cierto que en un momento de primaria, llegó a alcanzar un nivel competencial que aunque seguía estando muy por debajo del curso en el que estaba, empezaba a mostrar unos mínimos en comprensión que podían ayudar a los futuros aprendizajes. No obstante, ví que los dictámenes oficiales apoyándose en las diferentes evaluaciones psicopedagógicas hechas por el EAP de entonces, el diagnóstico oficial era el de DEFICIENTE MENTAL.
A lo largo de estos años, la alumna ha mostrado signos de niveles curriculares muy inferiores y desfasados, pero se le han ofrecido muchos apoyos y ayudas, y se ha hecho un "buen trabajo" con ella a nivel de autoconcepto y autoestima en colaboración con la familia. Entrecomillo lo de "buen trabajo" porque tal vez con el ánimo de recuperar o no dejar ir a nivel emocional a una alumna con tales dificultades, creo que se ha proyectado una esperanza que ha distorsionado la realidad y han provocado que tanto ella como sus padres tengan unas expectativas irreales y no logrables. Menudo dilema.
Es patente que no tiene problemas de relación, que se esfuerza, que está motivadísima y que tiene muchas virtudes, pero su esperanza y la de sus padres de acabar ahora, hacer Bachiller Social y cursar Magisterio según mi orientadora y los resultados de la última prueba de comprensión para alumnos de 5º-6º de Primaria que le han hecho a ella que cursa 4º de ESO ven imposible que eso ocurra.
Mi reflexión, tantas veces como hemos estudiado, es que tanto a la hora de ajustar los niveles de las actividades como a la hora de acercar al mundo a todos los alumnos y fortalecerles a nivel emocional y competencial, se ha cometido un error con dicha alumna pues no se ha puesto freno a su mundo irreal, y en el afán de motivarla y dotarle de autoestima, tal cual prescribían varias de las necesidades educativas especiales de los informes psicopedagógicos que se le hicieron en Primaria, ha acabado interiorizando que cualquier reto académico es posible. Aquí tenemos un ejemplo de lo contraproducente de proyectar altas expectativas como remanente motivacional.
Eso no es todo: la orientadora no sabe qué hacer para hacerle cambiar de opinión, ni a ella ni a los padres, y a pesar de que parece ser que presenta niveles muy altos de dificultades en comprensión tanto oral como escrita, sin embargo, mi orientadora apuesta por un dictamen de DIFICULTADES DE APRENDIZAJE y no una DEFICIENCIA MENTAL. ¿Qué sucede? Que eso fortalece más las falsas expectativas de los padres y además, además, además...para cambiar dicho dictamen está obligada a pasar una prueba estandarizada que apoye su idea.
Sus padres están encantados con que se le cambie el dictamen en la Conselleria, pero piden una condición: que no se le pase ninguna prueba. Y claro...la orientadora está en un encrucijada. Por un lado, cree que no es deficiente psíquica, pero por el otro sabe que su nivel es inferior a la media y con problemas de comprensión altísimos a niveles preocupantes. Por una lado quiere cambiar el diágnóstico y por el otro necesita pasar esas pruebas. Por un lado sus padres encantados, pero por el otro no.
La orientadora no sabe qué hacer porque si se le pasa un WICH-IV, la alumna que sabe que se le han pasado muchas pruebas siendo niña, sospechará de que algo no va bien. ¿Y cómo hacer eso si ni siquiera sabe que repetirá y cree que está a punto de cursar bachiller para ser maestra?.
Se ha estado caminando por un hilo muy fino pero sin precaución, y la escalada ha sido alta.
¿Cómo bajamos?
Moraleja: motivar y forjar personas seguras con cariño, afecto y aprendizajes instrumentales sí, pero hacerlo con los pies en la tierra. ¿Qué puede suceder ahora? ¿Se sienten engañados los padres? ¿Se ha cometido alguna pequeña imprudencia?
Este caso y la lectura de los informes me ha llevado a otros puntos como los apartados que un informe coherente deben tener. El que he leído me parecía ya más cercano a lo que pensaba y había estudiado que algún otro que había leído anteriormente.


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