El centro en el que estoy es bastante pequeño, tranquilo y con alumnos sin demasiadas diferencias. Desde ese punto de vista me hubiera gustado ver mucha variabilidad y problemática. No quiero ahondar en el terreno del debate público-concertado pero es algo patente. En este tiempo he presenciado dos entrevistas con familias, una para firmar el plan PQPI del alumno, y la otra a petición de la madre porque veía a su hija más despistada que de costumbre.
Normalmente, las evaluaciones psicopedagógicas que he visto han sido originadas por una demanda del tutor oficializada a través del "full de demanda" y tras ellas he visto que se aplicaba el WISCH-IV. Tengo la sensación de que se siguen focalizando en el alumno las dificultades que muestra en el aprendizaje. Una asignatura que me gustó por su alto nivel del profesor fue Diagnóstico. En ella aprendí que la evaluación debe tener una finalidad, que debe promover cambios y mejoras y no sólo debe centrarse en el alumno sino estudiar y observar el entorno natural del alumno, y eso incluye al estilo de enseñanza del profesor.
Como veréis en este pequeño mapa conceptual, no es cierto que se cumple siempre. Creo que sigue
dando demasiada importancia a aspectos cognitivos y no a aspectos de relaciones
interpersonales, de habilidades comunicativas, de lenguaje, y emocionales.
Suena a "prejuicio" pero creo que conocer el estatus de la familia,
la profesión de los padres, la capacidad de influencia en sus hijos, el clima
relacional, las expectativas, etc...nos pueden dar una idea (que después
debemos contrastar) de los factores que pueden influir en el rendimiento
dificultades que muestras los alumnos.
En un momento que me quedé a solas con una alumna de ESO obtuve información de
sus hermanos, sus padres, sus orígenes y de la profesión de sus padres. Obtuve
información en dos minutos que en el centro se desconocía. Me sorprendíó que en
un aparante caso de bajo rendimiento sin origen en aspectos cognitivos, se
desconociera que la profesión del padre podía ayudar a motivar a la alumna.
Una sóla vez he visto una observación en el aula. Si es aceptado que debe imperar una visión sistémica en la labor pedagógica, la dimensión interdiscisciplinar y proceso compartido de recogida y análisis de información (colaboración de educandos), los factores ambientales, el proceso e-a contextualizado, la finalidad de la evaluación y no sólo los déficits que presenta. El recurrente WISCH-IV que atiende a una concepción clínica, es mayormente el instrumento principal de evaluación psicoeducativa.
Toda evaluación debe atender al principio de funcionalidad en futuras decisiones para reorientar, ayudar o prevenir con un proceso de intervención psicoeducativa basado en una perspectiva sistémica del proceso de e-a. No cabe duda de que el WISCH-IV es un buen test para obtener información sobre aspectos cognitivos como la memoria, la atención, el razonamiento etc...pero muchos problemas en esas dimensiones tienen que ver con la comunicación y el lenguaje en el que intervienen habilidades de lecto-escritura, y aspectos fonológicos, morfológicos y sintácticos. Además, tienen mucha importancia las relaciones interpersonales en el aula y fuera de ella, así como los aspectos emocionales y de estrategias metacognitivas de autoregulación.
Una sóla vez he visto una observación en el aula. Si es aceptado que debe imperar una visión sistémica en la labor pedagógica, la dimensión interdiscisciplinar y proceso compartido de recogida y análisis de información (colaboración de educandos), los factores ambientales, el proceso e-a contextualizado, la finalidad de la evaluación y no sólo los déficits que presenta. El recurrente WISCH-IV que atiende a una concepción clínica, es mayormente el instrumento principal de evaluación psicoeducativa.
Toda evaluación debe atender al principio de funcionalidad en futuras decisiones para reorientar, ayudar o prevenir con un proceso de intervención psicoeducativa basado en una perspectiva sistémica del proceso de e-a. No cabe duda de que el WISCH-IV es un buen test para obtener información sobre aspectos cognitivos como la memoria, la atención, el razonamiento etc...pero muchos problemas en esas dimensiones tienen que ver con la comunicación y el lenguaje en el que intervienen habilidades de lecto-escritura, y aspectos fonológicos, morfológicos y sintácticos. Además, tienen mucha importancia las relaciones interpersonales en el aula y fuera de ella, así como los aspectos emocionales y de estrategias metacognitivas de autoregulación.
Y lo más importante, observar si el contexto favorece o
entorpece al alumno como las condiciones del aula, la organización E-T, los
recursos pedagógicos que emplea el profesor en el aula como el feed-back, la
motivación, el refuerzo, la diversificación etc...Y los aspectos curriculares
propiamente dichos: qué enseña, con qué objetivos y contenidos y cómo evalúan.
¿Cómo? Pues observando en el aula el conjunto y no sólo al alumno, y con una
entrevista con la familia.
Tengo la sensación de que no existe una concepción sistémica real, y se pone al alumno y a veces a la familia como origen de las dificultades y nunca al estilo del profesor ni su metodología.
Tengo la sensación de que no existe una concepción sistémica real, y se pone al alumno y a veces a la familia como origen de las dificultades y nunca al estilo del profesor ni su metodología.
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